El sistema financiero constituye una pieza fundamental para el funcionamiento del sistema económico.

Para que las relaciones económicas puedan desarrollarse con normalidad es imprescindible que todos los agentes económicos tengan confianza en el sistema financiero, que debe aportar los medios necesarios para poder sustentar la realización de la actividad productiva.

Lo anterior explica que, en todos los países, los poderes públicos hayan establecido un conjunto de medidas regulatorias a fin de garantizar la estabilidad, la solvencia y la transparencia del sistema financiero.