Los mercados OTC son aquellos donde se negocian activos financieros directamente entre las partes, siendo éstas, por tanto, las que determinan de mutuo acuerdo las condiciones básicas de sus relaciones contractuales. Las negociaciones suelen realizarse a través de canales de comunicación tales como vía telefónica, ya que no cuentan con una localización física determinada.

El principal riesgo de estos mercados es su menor seguridad, especialmente por lo que respecta al riesgo de contrapartida. Ello en la medida en que se trata de mercados que no se encuentran sometidos a la vigilancia de un regulador, tal y como ocurre en las Bolsas de Valores tradicionales, por lo que no existe un órgano de compensación y liquidación que verifique el cumplimiento de los acuerdos alcanzados.