Es una expresión anglosajona que significa capital flotante. Es el porcentaje del total de acciones de una sociedad que es susceptible de ser negociado habitualmente en bolsa, al no tratarse de participaciones de accionistas estables de la empresa.

Ejemplo: una sociedad tiene tres grandes accionistas estables con unos porcentajes de participación del 40%, 30% y 20%. El 10% está distribuido en pequeños paquetes de acciones de un gran número de inversores. En este caso, este 10% corresponde al denominado free float, ya que es el máximo porcentaje de acciones que realmente se está negociando en el mercado.