El origen del ciclo o de la vida de cualquier producto financiero se localiza en una determinada necesidad sentida por el cliente o usuario potencial. De otra manera, carecería de sentido el diseño y el lanzamiento de dicho tipo de productos.

En consecuencia, antes de analizar las etapas que pueden delimitarse en la vida de un producto financiero cobra una importancia fundamental identificar, con la mayor claridad posible, la necesidad que le surge a la persona que estemos considerando.